La Policía intervino en 14 escuelas de Banda del Río Salí, Alderetes y Bella Vista tras la aparición de mensajes intimidatorios; en un establecimiento, el hallazgo de proyectiles de grueso calibre obligó a la intervención de Criminalística.
Una semana marcada por el pánico y la incertidumbre sacude al sistema educativo tucumano. En un escenario de creciente hostilidad, las fuerzas de seguridad realizaron al menos 14 intervenciones de urgencia en localidades del este provincial debido a mensajes de muerte en baños, redes sociales y pupitres. El hecho más grave se registró en Banda del Río Salí, donde el hallazgo de un cartucho de arma de fuego dentro de un salón de clases transformó lo que parecía una serie de bromas en una amenaza tangible.
El hallazgo ocurrió en la escuela Pilotos Niñas de Ayohuma, donde los directivos divisaron un proyectil calibre 11.25 mm en el marco de una ventana. Según confirmó el comisario Daniel Ruiz, jefe de la Unidad Regional Este, el operativo requirió la presencia de peritos para determinar el origen del elemento. A este episodio se sumó el caos vivido en el colegio San José de Bella Vista, donde la detonación de un petardo por parte de un alumno provocó corridas y temor generalizado entre el alumnado.
En Alderetes y Los Ralos, la situación no fue distinta. Mensajes con leyendas como «no vengan si no quieren terminar como un colador» o «van a morir todos» aparecieron grabados en el mobiliario escolar. Ante esta ola de intimidaciones, instituciones como la escuela Gutiérrez reforzaron los controles de ingreso, incluyendo la revisión de mochilas por parte de los docentes. Los padres, angustiados, sospechan que se trata de desafíos virales de plataformas como TikTok, aunque las autoridades advierten que estas acciones constituyen delitos penales graves.
El clima de tensión ha llevado a muchas familias a retirar a sus hijos de las aulas de manera preventiva. Desde el Ministerio de Educación, gabinetes psicopedagógicos ya intervienen en los focos de conflicto, intentando contener a una comunidad educativa que se encuentra en alerta máxima ante la circulación de fotos de menores armados dentro de los propios establecimientos.
Mientras la Justicia investiga el trasfondo de estos mensajes, se ha dispuesto custodia policial en los edificios más afectados. La prioridad actual es restablecer el orden y garantizar que el derecho a la educación no se vea vulnerado por una preocupante tendencia de violencia que hoy tiene en vilo a todo el este tucumano.
