El meteorólogo Cristofer Brito anticipó la llegada de un frente frío que provocará lluvias de hasta 50 milímetros; el especialista señaló que, tras un verano récord, la capacidad de absorción de la tierra es nula.
Tucumán se prepara para un cierre de fin de semana inestable y potencialmente complicado en materia hídrica. Según el pronóstico extendido por Cristofer Brito, observador del Servicio Meteorológico Nacional, este domingo entre las 15:00 y las 18:00 se espera el ingreso de un frente frío que, al chocar con la humedad actual, desencadenará tormentas de variada intensidad. Aunque los acumulados previstos no superan los 50 milímetros, la saturación extrema de los suelos genera una luz de alarma por posibles inundaciones repentinas.
El fenómeno se extendería hasta la madrugada del lunes y podría incluir la caída de granizo pequeño en sectores localizados. El principal inconveniente no radica solo en el volumen de agua, sino en la «trazabilidad nula» de absorción que presentan los terrenos de la provincia tras un verano con excedentes de lluvia. Esta condición provoca que el agua escurra inmediatamente hacia canales y rutas, transformando arterias clave como la Ruta 38 en superficies intransitables en cuestión de minutos.
En cuanto a la duración de este ciclo húmedo, el especialista adelantó que mayo podría iniciar con condiciones similares y que el cese definitivo de las precipitaciones recién se daría hacia mediados del próximo mes. No obstante, las proyecciones para el invierno traen un dato llamativo: se descarta una temporada de frío extremo. Debido a la influencia del fenómeno de «El Niño» en el Pacífico, se espera una estación con temperaturas moderadas y un retorno temprano de las lluvias para el mes de septiembre.
Brito concluyó que la nubosidad constante seguirá siendo protagonista en el corto plazo, manteniendo un escenario donde la precaución al transitar será fundamental este domingo. Con récords de lluvia ya registrados en localidades como Monteros, la provincia transita las últimas semanas de un ciclo hidrológico inusualmente activo antes de entrar en la etapa de transición hacia la primavera.
