El Ministerio de Salud Pública informó que la mayoría de los contagios se localizan en el sur de la Capital y en El Manantial. Aunque menos de la mitad de los pacientes están en fase activa, las autoridades intensifican los operativos territoriales ante el complejo escenario regional.
En una nueva sala de situación desarrollada en el Hospital de Niños, el equipo de Salud de la provincia confirmó que Tucumán alcanzó los 155 diagnósticos positivos de fiebre chikungunya. El avance del virus en países limítrofes y en el norte del país obligó a las autoridades locales a profundizar la búsqueda activa de casos y los controles domiciliarios, especialmente en las zonas donde se detectó la mayor concentración de infectados.
Según el relevamiento oficial, el foco principal de la enfermedad se sitúa actualmente en barrios de la zona sur capitalina y en la localidad de El Manantial. A pesar de la cifra total, desde la cartera sanitaria llevaron tranquilidad al señalar que el riesgo de transmisión está contenido, ya que más del 50% de los afectados ya superó la etapa activa de la infección. No obstante, a nivel nacional la preocupación crece con más de 4.400 casos sospechosos notificados.
En cuanto a otros frentes sanitarios, el informe detalla que la incidencia de dengue permanece baja en la provincia. Por el lado de las afecciones respiratorias, se observa un nivel moderado con cerca de 100 casos de bronquiolitis y una circulación controlada de virus como Influenza A y B. Las autoridades destacaron que el sistema de salud pública mantiene sus guardias preparadas y los vacunatorios activos para garantizar el acceso gratuito a las dosis necesarias para la población.
El Ministerio insistió en que la clave para frenar la propagación es la consulta médica inmediata ante la aparición de fiebre alta o dolores musculares. Con un compromiso de vigilancia permanente, la provincia busca anticiparse al avance del chikungunya en la región y asegurar una respuesta rápida ante cualquier incremento en la curva de contagios.
