El diputado nacional y candidato a gobernador habló sobre el despliegue territorial de Cambia Tucumán de cara a 2027. Aseguró que buscará sumar a diversos sectores de la oposición, aunque descartó un entendimiento sencillo con La Libertad Avanza y lanzó duras críticas hacia Lisandro Catalán. “No podemos esperar dos meses”, enfatizó sobre la necesidad de acelerar el armado electoral.
En plena carrera hacia las elecciones de 2027, el diputado nacional Mariano Campero intensificó la construcción política de su espacio, Cambia Tucumán, con el objetivo de disputar la Gobernación provincial. Durante una entrevista, el exintendente de Yerba Buena delineó los ejes fundamentales de su proyecto, destacando el potencial productivo del distrito —desde la industria azucarera, los biocombustibles y los cultivos extensivos hasta la producción frutihortícola— y subrayando la urgencia de mejorar la infraestructura vial y la seguridad para potenciar el empleo y reducir las asimetrías con el interior profundo.
En paralelo, el referente opositor ratificó el despliegue territorial de su fuerza con miras a tener presencia formal en los 19 municipios y las 93 comunas tucumanas, un armado que ya cuenta con referentes consolidados en localidades clave como Las Talitas, Alberdi, Simoca y Taco Ralo. Este despliegue busca dotar a la alternativa política de una estructura sólida y capilar, apoyándose en la experiencia de gestión previa en el municipio de Yerba Buena para proyectar un modelo de administración enfocado en el desarrollo regional.
Uno de los ejes centrales del reportaje giró en torno a la posibilidad de articular un frente opositor amplio que incluya a La Libertad Avanza, un escenario que Campero visualiza con escepticismo debido a las marcadas diferencias y a los ataques recibidos por parte del sector libertario local. Al ser consultado sobre el vínculo con Lisandro Catalán, el legislador apuntó con dureza y cuestionó su falta de arraigo en la provincia, deslizando además la existencia de un presunto entendimiento entre los libertarios y la administración de Osvaldo Jaldo que entorpecería la unidad. Pese a que aseguró mantener las puertas abiertas al diálogo con otros actores, advirtió que no frenará los tiempos de su armado electoral a la espera de definiciones ajenas: “No podemos esperar dos meses, ya estamos al año que viene”, concluyó.
