La acusada de 28 años, que se desempeña como empleada de panadería, presentó documentación apócrifa ante el SIPROSA para obtener el registro profesional. La justicia la imputó por uso de instrumento público falso y le impuso medidas de conducta.
Una tucumana enfrenta una causa penal tras ser descubierta intentando engañar a las autoridades sanitarias de la provincia. La joven pretendía obtener la matrícula profesional de enfermería utilizando un analítico falsificado que supuestamente pertenecía a la escuela de ATSA, pero el documento carecía de los sellos y el papel oficial requerido.
El hecho, investigado por la Unidad de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II a cargo del fiscal Fernando Blanno, ocurrió cuando la mujer se presentó en la sede de Fiscalización Sanitaria en calle Lavalle al 500. Allí, exhibió un título que la acreditaba como egresada, pero los agentes del organismo detectaron rápidamente anomalías en la confección de los documentos.
Tras una verificación exhaustiva, se confirmó que la mujer no figuraba en los registros de la institución educativa, ratificando la falsedad del instrumento público. Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó medidas de coerción por tres meses, tiempo en el cual la imputada deberá comparecer cada 15 días en la comisaría y tendrá prohibido entorpecer el proceso judicial mientras se avanza en la recolección de pruebas.
La justicia busca determinar si existen otros casos similares, mientras la joven permanece vinculada al proceso penal bajo una calificación que podría derivar en sanciones severas por afectar la fe pública.
