La intendenta Chahla pidió una mirada metropolitana para el sistema, mientras que el gobernador ratificó la necesidad de mantener la emergencia administrativa.
En un gesto de sintonía institucional, Osvaldo Jaldo y Rossana Chahla coincidieron en que el sistema de transporte público de Tucumán requiere una reforma estructural. Ante la quita de subsidios nacionales, ambos mandatarios sostuvieron que la provincia y el municipio deben trabajar bajo una mirada metropolitana para garantizar la frecuencia y mejorar el estado de las unidades.
El gobernador Jaldo defendió la prórroga de la Emergencia del Transporte como una herramienta clave para evitar la parálisis de la actividad económica, educativa y sanitaria. Reconoció que las falencias actuales son evidentes, pero subrayó que el esfuerzo provincial hoy se centra en sostener el servicio sin el auxilio del combustible subsidiado que antes aportaba la Nación. «Cuando el transporte se detiene, la provincia se detiene», remarcó.
Por su parte, la intendenta Chahla destacó que ya se está realizando un diagnóstico profundo de todo el sistema. La jefa municipal puso énfasis en la necesidad de incorporar nuevas unidades y optimizar los trayectos actuales sin que esto represente una carga excesiva para el bolsillo del usuario. Asimismo, advirtió que cualquier cambio será cuidadoso con la estabilidad laboral de los trabajadores del sector, en un contexto de fuerte restricción presupuestaria.
El objetivo final de esta alianza estratégica es convocar a una licitación que permita profesionalizar el servicio, mejorar los controles y asegurar una sostenibilidad que hoy depende exclusivamente de los recursos propios de la Provincia y los municipios tucumanos.
