A siete días de la tragedia que conmocionó a Villa Angelina, su familia organiza una marcha y misa en su memoria. Solicitan a los asistentes llevar velas y globos blancos para recordar al pequeño de 12 años que falleció electrocutado.
El dolor por la partida de Lisandro sigue latente en el sur de San Miguel de Tucumán. Tras cumplirse una semana del fatal accidente ocurrido durante la tormenta del pasado sábado, sus seres queridos convocaron a la comunidad a participar de un acto religioso y una movilización pacífica. La cita será este sábado, partiendo desde Chacabuco al 2800 con destino al bulevar de calles Jujuy y Democracia, buscando transformar el luto en un pedido de descanso eterno.
El incidente que terminó con la vida del menor ocurrió en una plaza del barrio, donde Lisandro jugaba con otros niños en medio de las inundaciones. Según el crudo relato de testigos presenciales, el pequeño intentó sostenerse de una columna de alumbrado público para no caer, sin saber que el poste tenía una descarga eléctrica activa. Vecinos de la zona aseguraron con impotencia que el peligro ya había sido advertido previamente por deportistas que frecuentan el lugar.
La descarga fue letal y, pese a los intentos de ayuda, el desenlace fue inmediato ante la mirada de quienes se encontraban en el sitio. «Queremos darle el último adiós al ‘Loco’ y agradecer a todos los que nos sostuvieron desde el primer momento», expresaron sus familiares en un mensaje que se viralizó rápidamente. La consigna de los globos blancos busca simbolizar la inocencia perdida en un hecho que dejó al descubierto graves falencias en la infraestructura urbana.
Este encuentro no solo será un espacio de oración, sino también un punto de reunión para los vecinos que aún no salen del asombro por la fatalidad. La familia de Lisandro espera que el acompañamiento sea masivo, reflejando el cariño que el niño despertaba en su entorno y el pedido colectivo de mayor seguridad en los espacios públicos de la provincia.
