La capital ucraniana sufrió una ofensiva aérea que se prolongó por más de 11 horas, dejando un saldo de al menos 18 muertos y decenas de heridos. El Kremlin justificó el bombardeo como una represalia, mientras las autoridades locales denunciaron el impacto directo sobre zonas residenciales y civiles.
La ciudad de Kyiv amaneció bajo una espesa capa de ceniza y escombros tras una noche de terror. Según las autoridades locales, las fuerzas rusas lanzaron una lluvia de proyectiles que incluyó 70 misiles y casi 500 drones en un ataque coordinado que alcanzó múltiples barrios de la capital. El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschkó, calificó la arremetida como la ofensiva «más masiva» contra la capital ucraniana en lo que va de la guerra.
El saldo del horror
El impacto del ataque, que se prolongó desde la madrugada hasta el amanecer, fue devastador. Edificios de departamentos de gran altura, guarderías y una estación de ambulancias figuran entre los puntos alcanzados.
- Víctimas: Se contabilizaron al menos 18 fallecidos —entre ellos varios niños— y cerca de 90 personas heridas.
- Destrucción: En distritos como Darnitskyi, dos misiles impactaron directamente en una zona residencial, provocando el colapso parcial de un bloque de nueve pisos y dejando enormes cráteres en las calles.
- Luto: El Gobierno de Kyiv declaró el viernes como día de luto oficial.
Argumentos cruzados
Mientras las autoridades ucranianas sostienen que Rusia ataca deliberadamente a la población civil, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber golpeado «instalaciones militares y energéticas» en respuesta a los ataques ucranianos contra territorio ruso. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ratificó que Moscú continuará «aumentando la presión» sobre la capital ucraniana para cumplir sus objetivos.
Por su parte, el presidente Volodymyr Zelensky —quien ya había advertido horas antes sobre la posibilidad de este ataque masivo— instó a la comunidad internacional a proveer más sistemas de defensa aérea, calificando el envío de tecnología como una «prioridad absoluta y crítica» para detener lo que denominó como el «terror ruso».
Una táctica cambiante
Expertos militares observan un giro en la estrategia rusa: si bien los ataques pueden ser menos frecuentes, ahora son más prolongados, potentes y extensos. El uso combinado de diversos tipos de armamento en una misma ventana temporal está poniendo al límite la capacidad de las defensas aéreas ucranianas, que lograron interceptar una gran parte de los proyectiles, pero no evitaron que 37 de ellos (25 misiles y 12 drones) impactaran en objetivos civiles.
La situación se mantiene en máxima tensión, mientras los equipos de rescate continúan removiendo escombros en busca de personas desaparecidas, muchas de las cuales, según testigos, se habrían refugiado en los sótanos de los edificios colapsados durante la alerta aérea.
