El equipamiento montado en la cápsula posibilita el seguimiento visual constante de los astronautas y del fuselaje, transmitiendo datos cruciales en tiempo real hacia las estaciones terrestres.
Tras un exitoso despegue, la tripulación de la nave Orión se encuentra navegando con el respaldo de un innovador paquete de sensores solares y cámaras de alta fidelidad, herramientas que están redefiniendo las comunicaciones durante el vuelo.
El entramado visual montado por Redwire Corporation le permite a la tripulación tener un control visual absoluto sobre el comportamiento dinámico de la nave. Esto es posible gracias a la distribución de múltiples objetivos tanto en el área habitable como en la periferia metálica.
Destacan los pequeños transmisores libres de cableado colocados en los brazos solares. Gracias a ellos, el equipo en tierra puede evaluar visualmente el fuselaje sin necesidad de que los operarios salgan al exterior a realizar inspecciones de riesgo.
Complementando el esquema, cuatro componentes de medición guían los sistemas de alimentación del módulo europeo diseñado por Airbus. La lectura constante de la luz que efectúan estos dispositivos asegura que la Orión mantenga siempre sus baterías cargadas al máximo rendimiento.
La agenda espacial contempla un periplo total de diez jornadas completas. Tras la puesta a punto de los tableros de comando en las primeras órbitas, la tripulación se preparará para el momento culminante del sexto día, cuando el vehículo espacial realice su vuelo rasante más cercano sobre la geografía lunar.
