La Justicia Federal de Orán dictó la prisión preventiva para tres hombres, entre ellos un ciudadano venezolano con pedido de captura internacional. La banda alquilaba fincas en el norte de Salta y simulaba actividad agrícola para acopiar droga proveniente de Bolivia.
Una investigación de la Justicia Federal desbarató una sofisticada organización criminal que operaba en la frontera norte del país. Utilizando lotes rurales destinados al cultivo de hortalizas como fachada, la banda lograba acopiar y transportar cargamentos millonarios de cocaína ocultos entre cajones de verduras, burlando controles camineros hasta que una denuncia anónima permitió desarmar la estructura.
El fiscal federal Marcos Romero detalló que el operativo es fruto de una pesquisa que comenzó en enero, tras el hallazgo de 30 kilos de droga en un camión con berenjenas en Pichanal. Gracias a la confesión de imputados colaboradores (arrepentidos), se llegó al corazón de la banda: dos hermanos y un cómplice extranjero que habían alquilado fincas en Colonia Santa Rosa. Allí, entre zanjas cubiertas con malezas en medio de plantaciones de tomates, los investigadores de Gendarmería encontraron 171 kilos de cocaína distribuidos en ocho bolsas.
La logística del grupo incluía el uso de camionetas para desplazarse entre predios rurales y un local conocido como «El Bunker». Según la hipótesis fiscal, la droga ingresaba desde Bolivia y era almacenada cerca del Río Colorado antes de su distribución final. Los tres cabecillas, que cuentan con antecedentes y pedidos de captura previos en Buenos Aires y a nivel internacional, quedaron detenidos bajo cargos de almacenamiento y transporte de estupefacientes agravado.
El juez Gustavo Montoya fijó un plazo de 90 días de prisión preventiva para los acusados y otorgó cuatro meses para profundizar la investigación, mientras se analiza el rastro de la capacidad económica de la organización y posibles nexos en otras provincias del NOA.
