Un informe de Infobae revela la existencia de un borrador jurídico reservado para frenar la candidatura del gobernador. La estrategia, impulsada por el peronismo no jaldista y el tándem Cisneros-Catalán, busca trazar un paralelismo con los fallos de la Corte Suprema en Río Negro y el caso de Juan Manzur en 2023.
La carrera hacia las elecciones de 2027 ya se juega en los despachos judiciales y las redacciones. Un informe revelado por la periodista Mariana Verón en Infobae encendió las alarmas en la Casa de Gobierno al confirmar que en Tucumán ya circula un informe jurídico reservado diseñado para impugnar una eventual postulación de Osvaldo Jaldo a la reelección.
El argumento legal: la teoría de los 16 años
La eventual impugnación se sostiene sobre una analogía con el caso de Alberto Weretilneck en Río Negro, a quien la Corte Suprema de Justicia de la Nación le prohibió postularse tras haber encadenado mandatos sucesivos como vicegobernador y gobernador.
Si Jaldo —quien fue vicegobernador entre 2015 y 2023— es reelecto en 2027, completaría una permanencia ininterrumpida de 16 años en la cúspide del Poder Ejecutivo provincial.
Aunque el oficialismo provincial se ampara en el artículo 90 de la Constitución de Tucumán —que permite de forma expresa que un vicegobernador que cumplió dos mandatos pueda postularse a gobernador y luego ser reelecto por un período—, la oposición apuesta a que el máximo tribunal de la Nación aplique un criterio restrictivo sobre la periodicidad de los mandatos y la alternancia republicana, tal como lo hizo en 2023 al frenar la candidatura a vicegobernador de Juan Manzur.
El eje Catalán-Cisneros en acción
La avanzada mediática y legal contra las pretensiones de Jaldo cuenta con un fuerte respaldo político en el armado opositor. En las filas del «peronismo no jaldista», referenciado en Juan Manzur y el diputado Carlos Cisneros, no ocultan su sed de revancha tras la fractura del bloque de Unión por la Patria en el Congreso.
A este esquema se suma la figura de Lisandro Catalán, actual director de YPF y señalado como el candidato de la Casa Rosada para liderar la oposición en la provincia. En declaraciones públicas, Catalán ya marcó la cancha:
«Si me preguntás a mí como abogado, Jaldo no podría ser gobernador. Si me preguntás como político, que lo condene la ciudadanía por esa actitud de perpetuarse».
La ofensiva sumó además la voz del periodista Álvaro Aurane en el ciclo televisivo Entre Caníbales (vinculado al cisnerismo), quien calificó el proyecto jaldista como «atentatorio de la forma republicana de Gobierno», argumentando que la permanencia prolongada de un mismo dirigente degrada la independencia judicial.
La respuesta de Jaldo
Desde el entorno del gobernador desestiman las acusaciones y las atribuyen a «operaciones políticas» de sectores que buscan desgastar su gestión de manera anticipada.
En sus últimas declaraciones sobre el tema, el propio Jaldo se mostró tajante sobre su situación legal:
«En el año 27, a pesar de algunos rumores malintencionados, quien les habla está habilitado constitucionalmente. Si así lo decido dentro de mi espacio político, tengo la posibilidad de una reelección».
No obstante, el mandatario evitó lanzar su postulación de forma oficial argumentando que «la situación de la gente no permite especular políticamente» con tanta antelación. Con la mira puesta en las elecciones legislativas previas y la discusión sobre la eliminación de las PASO a nivel nacional, la batalla por el control de Tucumán en 2027 ya ha comenzado su fase más compleja.
