El trágico episodio ocurrió durante la madrugada en una vivienda de La Banda. El hijo del matrimonio sufrió heridas leves al intentar rescatar a sus padres. Investigan si una fuga de gas desató el fuego.
Una madrugada de terror se vivió en la ciudad santiagueña de La Banda, donde un devastador incendio consumió una vivienda del barrio San Martín y dejó un saldo trágico: una enfermera murió calcinada y su esposo se debate entre la vida y la muerte con quemaduras en el 95% de su cuerpo.
La víctima fatal fue identificada como Nela del Carmen Barraza (49), quien se desempeñaba como enfermera en la unidad de terapia intensiva del Centro Integral de Salud (CIS) Banda. En tanto, su pareja, Roberto Carlos Ruiz (48), logró ser rescatado con vida pero permanece internado en estado crítico.
Una escena dramática y una sospecha
El fuego se desató cerca de las 3:45 en una propiedad situada sobre la calle Garay. Las explosiones y los pedidos desesperados de auxilio de su hijo, Joaquín (28), alertaron a los vecinos de la cuadra, quienes corrieron a asistir a la familia y dieron aviso a la Policía y a los bomberos.
Al ingresar al domicilio, los rescatistas constataron el fallecimiento de la mujer. Su esposo fue hallado con graves lesiones en casi la totalidad de su cuerpo y trasladado de urgencia al hospital local. En tanto, el joven hijo también sufrió quemaduras leves en el rostro y en las manos al intentar ingresar a la habitación envuelta en llamas para salvarlos, siendo dado de alta tras recibir curaciones.
Si bien las pericias continúan su curso bajo las órdenes de la fiscal María Teresa Montes, la principal hipótesis que barajan los investigadores apunta a una presunta fuga de gas como detonante del siniestro que destruyó parte de la estructura de la casa.
El dolor de la comunidad médica
La noticia provocó una profunda conmoción en el ámbito sanitario provincial. Colegas y compañeros de Nela en el CIS Banda la despidieron con hondo pesar en las redes sociales, destacando tanto su vocación de servicio en el hospital como su solidaridad constante con los vecinos del barrio. Irónicamente, el esposo de la víctima lucha por su vida en el mismo centro de salud donde ella trabajaba a diario.
