Christina Lacourte encontró a su hijo Dante, de 16 años, sin vida en su habitación. La autopsia confirmó la presencia de este potente opioide sintético, considerado hasta 10 veces más fuerte que el fentanilo.
Un trágico hallazgo en la ciudad estadounidense de San Francisco encendió las alarmas de las autoridades sanitarias y de seguridad tras confirmarse la aparición de ciclorfina, un nuevo y peligroso opioide sintético que representa una amenaza aún mayor que el fentanilo.
El caso salió a la luz el pasado 7 de abril, cuando Christina Lacourte ingresó a la fuerza a la habitación de su hijo Dante, de 16 años, tras encontrar la puerta cerrada con llave. El adolescente yacía sin vida en su cama. Pese a que la madre intentó reanimarlo aplicando dos dosis de Narcan que guardaba para emergencias, los esfuerzos fueron infructuosos.
Si bien inicialmente se presumía que el deceso se había producido por sobredosis de fentanilo —una problemática que ya causó más de 4000 muertes en la ciudad desde 2020—, el informe de la autopsia arrojó un resultado inédito para los forenses locales: la presencia de ciclorfina.
Una droga extremadamente potente y difícil de detectar
Diecisiete días después del hecho, funcionarios de salud de San Francisco brindaron una conferencia de prensa para advertir sobre la propagación de esta sustancia en el mercado ilícito.
Según los expertos, la ciclorfina presenta características alarmantes:
- Potencia: Es considerada hasta 10 veces más potente que el fentanilo.
- Detección: Las tiras reactivas habituales permiten identificar el fentanilo, pero no logran detectar la ciclorfina.
- Reversión: Sus efectos son más complejos de contrarrestar y pueden requerir múltiples dosis de Narcan, superando con creces la cantidad que los usuarios suelen llevar consigo.
La droga fue creada originalmente en un laboratorio de investigación belga en la década de 1960 bajo el grupo de las orfinas, con el objetivo de desarrollar analgésicos fuertes para pacientes con enfermedades severas como el cáncer de huesos, pero fue descartada por su alta peligrosidad. Sin embargo, con las recetas publicadas en internet y de fácil acceso en la actualidad, químicos aficionados pueden producirla sin grandes complejidades logísticas.
Investigación y detenciones
Tras una exhaustiva pesquisa basada en el análisis del teléfono celular de la víctima y operativos encubiertos, la Policía de San Francisco concretó en los últimos días el arresto de cuatro sospechosos (identificados como Nicholas Wallace, Sharonee Hyson, Leander Pitts y Starr Lamare) en distintos puntos de la ciudad.
Durante los procedimientos, los uniformados decomisaron miles de pastillas falsificadas —incluyendo presuntas réplicas de Xanax y oxicodona—, además de armas de fuego y estupefacientes. Las autoridades federales y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aceleran los análisis de los comprimidos incautados para determinar fehacientemente si contenían ciclorfina, mientras la investigación judicial continúa su curso para dar con los responsables directos de la comercialización de la dosis fatal.
