En la antesala del segundo partido de la Selección en el Mundial 2026, el ayudante de campo destacó la fortaleza física del próximo rival y profundizó sobre el liderazgo del técnico campeón del mundo. «Es muy difícil transmitir seguridad y tranquilidad», aseguró.
La Selección Argentina ya tiene la mente puesta en Austria. Tras un debut contundente ante Argelia, el equipo de Lionel Scaloni se prepara para su segunda presentación en el grupo J del Mundial, que se jugará este lunes a las 14:00. Pablo Aimar, pieza clave en el cuerpo técnico, palpitó el encuentro y analizó el presente del plantel.
El análisis del rival y el peso del debut
Para Aimar, la victoria por 3-0 en el estreno trajo un alivio necesario: «La alegría por haber empezado bien, algo que no nos pasó en el Mundial anterior», confesó en diálogo con FIFA. Respecto al próximo desafío, el «Payaso» advirtió que no habrá concesiones: «Austria es un equipo durísimo, con jugadores muy físicos. Es una propuesta diferente a la de Argelia, pero el partido va a ser igual de exigente».
El liderazgo de Scaloni
Más allá de lo futbolístico, Aimar se detuvo a valorar la figura de Lionel Scaloni, con quien comparte trabajo desde 2018. Para el exjugador, la mayor virtud del DT no es solo táctica, sino humana: «Scaloni formó un gran equipo y un gran grupo de personas que van para el mismo lado. Transmite seguridad y tranquilidad, y eso es algo muy difícil de conseguir».
La relación entre los integrantes del cuerpo técnico —Scaloni, Aimar, Roberto Ayala y Walter Samuel— es, según Aimar, el motor de este proceso. «Es una cuestión de camaradería. Estamos contentos de compartir trabajo y hay un ambiente muy lindo; el camino lo transitamos con amigos», añadió.
Disfrutar el camino
Fiel a su filosofía, Aimar hizo hincapié en que el Mundial no es solo ganar, sino también lo que los jugadores se llevan de esta experiencia. «Intentamos generar recuerdos lindos más allá de lo deportivo. Obvio que queremos que los resultados salgan bien, pero el buen ambiente es fundamental porque, además de competir, estamos pasando días importantes de nuestras vidas».
Finalmente, el cordobés recordó lo que significa para ellos, que fueron futbolistas mundialistas pero no pudieron levantar la copa, ver a esta nueva generación en el centro de la escena: «Los recuerdos se mezclan, algunos son tristes, pero siempre aspirás a jugar un Mundial. Es el sentimiento de decir: ‘Bueno, por fin soy yo el que va a salir en la tele cantando el himno'».
