Un equipo de científicos desembarcó en Tierra del Fuego para capturar roedores silvestres tras un brote detectado en un crucero. Buscan determinar si el virus circula en la fauna local mediante análisis genéticos de alta complejidad.
Un equipo de especialistas de la ANLIS Malbrán se encuentra desplegado en Ushuaia liderando un exhaustivo operativo de vigilancia ambiental. La intervención científica se activó de manera urgente para investigar el origen de un brote de hantavirus detectado a bordo del crucero HV Hondius, buscando recolectar datos clave que permitan contener la propagación de esta peligrosa enfermedad en la Patagonia.
Las tareas de campo se realizan en conjunto con el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego. Los científicos seleccionaron sectores estratégicos de reservas naturales y áreas boscosas, donde colocaron trampas especiales para capturar pequeños mamíferos nocturnos. Los cañones apuntan a tres especies de roedores silvestres —entre ellos el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus)—, considerados los principales vectores históricos de transmisión del virus en la región.
Protocolos de la NASA y laboratorios móviles
La manipulación de estos animales exige el cumplimiento de protocolos de bioseguridad extrema. Los profesionales trabajan equipados con mamelucos descartables, antiparras, mascarillas de alta eficiencia y sistemas de respiración autónoma. En un laboratorio de campaña, a los ejemplares capturados se les extraen muestras de sangre y tejidos que son congeladas de inmediato a -80 °C para garantizar la cadena de frío.
El operativo se extenderá durante una semana. Una vez concluido el trampeo, todo el material biológico será trasladado a los laboratorios centrales del Malbrán en Buenos Aires. Allí se realizarán análisis serológicos y técnicas moleculares de RT-PCR para buscar el genoma viral. El objetivo final es lograr la secuenciación genética para identificar con precisión la cepa circulante y determinar si el foco de contagio se originó en la isla o provino del exterior.
