El hecho ocurrió en una gasolinera en Kochav Yair, cerca de la frontera con Cisjordania. Las autoridades lograron abatir a uno de los atacantes y detener a un cómplice tras un operativo de seguridad.
Una jornada de violencia sacudió este domingo al centro de Israel, cuando un tiroteo perpetrado en al menos tres puntos distintos dejó como saldo la muerte de un sargento mayor reservista y cinco personas heridas. La Policía israelí investiga el suceso como un ataque terrorista.
Los hechos
El ataque comenzó en una gasolinera de Kochav Yair, una localidad situada sobre la Línea Verde que separa a Israel de la Ribera Occidental. Según los servicios de emergencia (Magen David Adom), la víctima fatal fue identificada posteriormente por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como Haim Kalomiti (55), un sargento mayor reservista oriundo de Tzur Natan.
El ministro de Defensa, Israel Katz, destacó que Kalomiti “se enfrentó valientemente al terrorista” antes de perder la vida en cumplimiento de su deber. Entre los heridos —dos de ellos reportados en estado grave—, se encuentra otro soldado reservista.
Respuesta policial y sospechosos
Tras desplegar un operativo de búsqueda en la zona, la Policía logró localizar el vehículo utilizado en el tiroteo y «neutralizar» (abatir) al principal sospechoso, un ciudadano israelí proveniente de la ciudad árabe de Tayibe. Horas más tarde, las fuerzas de seguridad arrestaron a un segundo individuo, quien, según informaron, intentó agredir con una botella de vidrio a los efectivos durante el procedimiento.
El primer ministro Benjamin Netanyahu felicitó a los equipos de respuesta rápida y a las fuerzas policiales por su accionar inmediato, mientras el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, exigió un «cambio profundo» en las medidas de seguridad dentro de las comunidades árabes y un combate frontal contra el armamento ilegal.
Reacciones políticas
El ataque ha generado una rápida escalada en las tensiones, con el grupo militante Hamas celebrando el atentado y calificándolo como una respuesta a la «agresión continua de la ocupación» en la Franja de Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén. Por su parte, el Gobierno israelí mantiene una evaluación constante de la situación para determinar si existen otros implicados en esta red de ataque.
