Tenía 19 años y trabajaba con su padre en un emprendimiento familiar. Su cuerpo fue hallado con una herida de arma blanca tras una intensa búsqueda de ocho días. La Justicia investiga el móvil del asesinato.
La ciudad santafesina de Granadero Baigorria atraviesa días de profundo dolor tras el hallazgo sin vida de Benjamín Scerra, el joven de 19 años que permanecía desaparecido desde el pasado 8 de mayo. El cuerpo de Benjamín fue encontrado este jueves en una vivienda de la zona con una herida punzante en el cuello, lo que derivó en la apertura de una causa por homicidio a cargo de la fiscal Agustina Eiris.
Benjamín no era un joven más en su comunidad; era descrito por sus amigos y vecinos como una persona solidaria, trabajadora y siempre presente para los demás. Actualmente, colaboraba con su padre en un negocio familiar de venta de pollos, pero su gran anhelo estaba cruzando el océano: planeaba viajar a Italia para reencontrarse con su madre, aunque había decidido postergar el viaje para terminar sus estudios en Argentina.
Una búsqueda con final trágico
Desde el momento en que se perdió su rastro al salir de casa para acompañar a un amigo, su familia encabezó movilizaciones y campañas en redes sociales que movilizaron a toda la región. Tras la confirmación de su fallecimiento, las muestras de dolor se multiplicaron. «Siempre estabas para todos», fue el mensaje recurrente de sus allegados.
Por estas horas, los investigadores trabajan para reconstruir sus últimos movimientos y determinar quién es el responsable de arrebatarle la vida a un joven que, según quienes lo conocían, solo tenía proyectos y ganas de progresar. La justicia busca esclarecer los motivos de un crimen que ha dejado un vacío inmenso en Granadero Baigorria.
