El sospechoso, que se encontraba prófugo de la Justicia, fue capturado en San Miguel de Tucumán tras caer en una trampa policial que simulaba la compra de su vehículo.
La División Investigaciones logró la captura de Jorge Antonio Olivera, de 72 años, quien era buscado intensamente por una causa de corrupción de menores agravada por el vínculo. El imputado, que había intentado borrar sus rastros vendiendo sus bienes personales, fue finalmente interceptado este martes por la mañana cuando se presentó en una concesionaria para concretar la venta de su automóvil.
La estrategia policial
Luego de una minuciosa tarea de ciberinteligencia y geolocalización, los investigadores detectaron que el Suzuki Baleno blanco que había sido de su propiedad estaba exhibido para la venta en un local de la avenida Ejército del Norte. Con el objetivo de que el prófugo abandonara su escondite, los agentes coordinaron con el establecimiento comercial una falsa reunión con supuestos interesados en adquirir el rodado.
Al llegar al lugar, Olivera fue abordado por efectivos policiales que confirmaron su identidad y procedieron a ejecutar la orden de captura vigente. El detenido fue trasladado de inmediato a una dependencia policial y puesto a disposición de la Unidad Fiscal correspondiente.
Los hechos investigados
La causa se originó a partir de una denuncia que describía graves situaciones de abuso y exhibiciones inapropiadas ejercidas por el acusado contra una menor de edad con la que mantenía un vínculo de confianza. La investigación sostiene además que, para someter a la víctima, el imputado habría recurrido a la violencia física.
Tras el inicio del proceso penal, el hombre intentó evadir el accionar judicial desprendiéndose de una propiedad en el barrio Cooperget y buscando deshacerse de sus vehículos para dificultar su localización. El operativo encubierto cerró una intensa búsqueda y garantiza que el sospechoso deberá enfrentar ahora el proceso judicial por los delitos de extrema gravedad que se le imputan.
