Ocurrió en el barrio Tiro Federal. Según la fiscalía, los efectivos encontraron 22 kilos de coca durante un operativo por robo, le exigieron dinero a la familia para no detenerlos y terminaron llevándose la plata y la mercadería.
Un nuevo caso de corrupción policial sacude a la provincia. La Unidad Especializada en Delitos Complejos, liderada por Mariana Rivadeneira, imputó a dos efectivos —uno de ellos con rango de comisario con funciones en Banda del Río Salí— por un hecho ocurrido durante un allanamiento en el barrio Tiro Federal de la capital tucumana.
El procedimiento original buscaba elementos robados (una camisa municipal y un celular), pero dio un giro inesperado cuando los policías hallaron 22 kilos de hojas de coca. Según la acusación del auxiliar fiscal Leandro Abdala, los uniformados intimidaron a los presentes y les exigieron una fuerte suma de dinero para «hacer la vista gorda». Tras recibir el efectivo, los policías habrían falsificado el acta de allanamiento, reemplazaron testigos y se retiraron del lugar llevándose tanto los ahorros de la familia como la carga de coca.
Medidas judiciales y calificación
La jueza interviniente dispuso medidas de menor intensidad para los acusados (de 29 y 51 años) por el plazo de seis meses, mientras se recolectan más pruebas. La causa fue caratulada provisoriamente como extracciones ilegales agravadas y falsedad ideológica, aunque la Justicia no descarta agravar la imputación al delito de extorsión.
Este episodio pone bajo la lupa una vez más el accionar de los efectivos en los procedimientos barriales. Por ahora, los imputados seguirán en libertad, pero sujetos a estrictas restricciones procesales mientras la fiscalía profundiza en las falsificaciones detectadas en el acta oficial del operativo.
