Con la mente puesta en la cuarta estrella, Lionel Scaloni prepara el equipo para la gran final del domingo. Rodrigo De Paul se perfila para volver al once inicial y hay dudas en el lateral derecho tras las complicaciones ante Inglaterra.
La Selección argentina ya respira clima de final. Tras la épica victoria ante Inglaterra en las semifinales, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni trabaja en los detalles tácticos para enfrentar al rival más difícil del certamen: España. El análisis es claro: no hay margen para experimentos, pero sí para ajustes puntuales que permitan neutralizar el poderoso mediocampo europeo.
El retorno del «motor»
La principal novedad en el armado del equipo tiene nombre y apellido: Rodrigo De Paul. El mediocampista, pieza clave en la estructura de Scaloni, se perfila para regresar a la titularidad en lugar de Gianluca Simeone.
El cuerpo técnico valora enormemente su incidencia en el complemento ante los ingleses, donde aportó el equilibrio, la energía y el liderazgo necesarios para dar vuelta el resultado. En un partido que se definirá, casi con seguridad, en la zona de gestación, la presencia de De Paul es considerada fundamental para sostener el ritmo y la intensidad durante los 90 minutos.
La duda en el lateral derecho
El otro punto que desvela al DT es el sector defensivo derecho. Nahuel Molina sufrió durante gran parte del encuentro ante Inglaterra, quedando expuesto en la jugada del gol rival. Ante este escenario, Gonzalo Montiel se perfila como el candidato principal para ocupar la banda.
La inclusión de «Cachete» buscaría reforzar la firmeza defensiva sin resignar proyección ofensiva. Scaloni sabe que los extremos españoles son un arma de peligro constante y necesita una respuesta sólida para frenar sus incursiones.
El plan maestro: frenar a España
La idea central es mantener la base que llevó al equipo hasta la definición, apelando a la solidez mostrada en la semifinal. Scaloni y su equipo de trabajo han dedicado horas al análisis del conjunto de Luis De la Fuente, enfocándose en:
- Cortar circuitos: Neutralizar el mediocampo español, que es el corazón de su funcionamiento.
- Aprovechar los espacios: El equipo confía en la capacidad de transición rápida para lastimar una defensa española que, si bien es solvente, suele quedar expuesta ante ataques directos.
En la intimidad del plantel, la consigna es clara: confianza y concentración total. Scaloni apuesta por la consolidación de un sistema que ya demostró ser capaz de superar las situaciones más adversas. El plan está en marcha y la convicción es absoluta: la cuarta estrella está a solo un paso.
