El corredor de la escudería Alpine sufrió un recargo temporal por parte de las autoridades internacionales automovilísticas tras la competencia europea. La penalización modificó la clasificación oficial de la carrera, restándole puestos clave en el ordenamiento definitivo del clasificador dominical.
Los encargados de fiscalizar la competencia evaluaron el comportamiento del corredor argentino frente a las señales preventivas en pista, decidiendo aplicar un castigo de diez segundos que alteró las posiciones obtenidas originalmente en pista.
La máxima autoridad del deporte motor determinó que el piloto no disminuyó la velocidad de forma contundente en un sector resguardado por señales de peligro. Aunque los oficiales deportivos reconocieron una leve desaceleración del vehículo, consideraron que la maniobra incumplió la normativa de seguridad vigente para la categoría. Por este motivo, los directores de la prueba aplicaron una quita de tiempo que lo desplazó del octavo escalón que había asegurado al cruzar la bandera a cuadros.
Debido al retraso cronométrico en los cómputos oficiales, el representante nacional descendió dos colocaciones en el tablero general de la jornada española. El piloto neozelandés Liam Lawson escaló posiciones para heredar el octavo lugar, mientras que el competidor argentino quedó relegado al décimo casillero de la planilla. Con esta resolución técnica de los fiscalizadores, la cosecha de unidades para el campeonato mundial se redujo notablemente a un único punto en Barcelona.
La estructura francesa completó la travesía continental con balances contrapuestos debido a la rectificación de las planillas oficiales. El corredor buscará revancha en las próximas fechas del calendario internacional para recuperar terreno en la exigente competencia de la máxima categoría.
