Tras semanas de parálisis por el rechazo de los bloques aliados a eliminar las primarias, la Casa Rosada habilitó cambios para salvar la ley. Estudian un proyecto de la UCR que quita la obligatoriedad del voto y permite ajustar el gasto según la participación.
En un giro pragmático para destrabar su agenda legislativa en el Congreso de la Nación, el oficialismo decidió flexibilizar su postura intransigente. Ante la resistencia de sus principales aliados parlamentarios de avanzar con la eliminación total de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el Poder Ejecutivo nacional abrió una mesa de negociación y comenzó a evaluar alternativas intermedias. La propuesta que picó en punta y que ya está bajo análisis técnico es un proyecto de ley impulsado por el radicalismo para transformar las PASO en una instancia de participación puramente optativa.
“La reforma se tiene que mover, luego se verá qué concesiones se hacen en el proceso, pero es prioridad número uno de los temas que están para tratarse”, admitieron fuentes de la Casa Rosada tras una cumbre clave entre el ministro del Interior, Diego Santilli, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Con este movimiento, el Gobierno busca reactivar el debate y garantizarse los votos del PRO, la UCR y las bancadas dialoguistas, que condicionaban su apoyo general al sostenimiento del sistema de primarias.
Los ejes del proyecto que analiza el oficialismo
La iniciativa que está sobre la mesa pertenece al jefe de la bancada de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi. A grandes rasgos, el texto propone una reconfiguración estructural del sistema electoral bajo las siguientes pautas:
- Fin de la obligatoriedad: Se elimina la sanción y la carga pública para los ciudadanos que decidan no asistir a las urnas en la instancia previa a las generales.
- Exención partidaria: Aquellas fuerzas o coaliciones políticas que presenten una lista única de consenso no tendrán la obligación de competir ni de movilizar militancia en esa fecha.
- Reducción de costos: Permite reducir ostensiblemente la cantidad de mesas de votación habilitadas basándose en una preinscripción previa de electores y en una estimación real de participación.
- Vía libre para el Vice: Habilita a que el candidato presidencial ganador de una interna pueda elegir a su compañero de fórmula de entre cualquiera de los otros precandidatos que compitieron en su mismo espacio.
Ficha Limpia, Boleta Única y financiamiento privado
La flexibilización respecto a las PASO busca salvar el resto del ambicioso paquete de reforma electoral que el Gobierno considera estratégico. Dentro de ese combo normativo, se destaca el proyecto de Ficha Limpia, diseñado para prohibir por ley que aquellas personas que cuenten con una condena judicial confirmada en segunda instancia puedan postularse a cargos electivos nacionales.
Asimismo, la reforma oficialista contempla modificaciones técnicas a la Boleta Única de Papel (BUP) —buscando reincorporar el casillero de «voto lista completa» en casos de simultaneidad con comicios provinciales— y cambios profundos en la Ley de Financiamiento de Partidos Políticos. Esta última arista plantea la eliminación definitiva de los aportes económicos del Estado para las campañas, quita los topes máximos de gastos de los partidos e incrementa de manera notoria los límites permitidos para las donaciones de fondos provenientes de empresas y sectores privados.
