Un informe de la consultora Analytica revela una brecha de más de $126.000 entre las provincias más caras y las más accesibles. Tucumán se ubica en un rango intermedio, con un costo mensual de $911.023 para la canasta básica de alimentos y bebidas.
El costo de la vida no es el mismo para todos los argentinos. Según un relevamiento realizado a fines de mayo por la consultora Analytica, el valor de una compra mensual de alimentos y bebidas presenta disparidades profundas dependiendo de la ubicación geográfica, impulsadas por factores de logística, transporte y estructura de costos.
El mapa del costo de vida
La Patagonia se consolida como la región con los precios más elevados del país. Santa Cruz encabeza el ranking con un costo de $1.013.092 para llenar el changuito, seguida muy de cerca por Chubut, Río Negro y Tierra del Fuego, donde el presupuesto familiar necesario supera los $980.000.
En el extremo opuesto, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se mantiene como la zona más accesible. El conurbano bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registran valores en torno a los $886.000 y $889.000 respectivamente.
¿Dónde se ubica Tucumán?
Nuestra provincia se encuentra en el segmento de valores intermedios. Con un costo de $911.023, Tucumán presenta una cifra similar a provincias del norte como Salta y Santiago del Estero, manteniéndose lejos de los extremos, pero reflejando el impacto del millón de pesos como referencia promedio en la mayor parte del territorio nacional.
Ranking de costos (ejemplos destacados):
- Más caro: Santa Cruz ($1.013.092)
- Nivel intermedio: Salta ($917.652) / Tucumán ($911.023)
- Más accesible: Conurbano bonaerense ($886.730)
Los factores detrás de la brecha
El informe aclara que esta dispersión no obedece solo a la distancia, sino a la compleja estructura de costos de transporte y distribución en cada jurisdicción. El estudio se basó en precios online de supermercados y almacenes, sin contabilizar compras mayoristas o promociones puntuales, lo que permite trazar una «foto» realista de lo que debe destinar un hogar promedio para alimentarse durante 30 días.
Aunque los salarios suelen ajustarse según la región, la brecha de más de $120.000 entre el punto más costoso y el más barato representa una carga desproporcionada para los consumidores del sur, evidenciando una vez más que la inflación golpea de forma desigual según el punto del mapa en el que se encuentre el consumidor.
