Los datos de Mumalá revelan 105 crímenes en lo que va del año. Esta tarde, más de 40 organizaciones tucumanas concentran en Plaza Independencia a 11 años del primer «Ni Una Menos».
A once años de la histórica y primera movilización que marcó un quiebre social en Argentina, el colectivo Ni Una Menos Tucumán —conformado por más de 40 organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y feministas— convocó para este miércoles a una marcha masiva a partir de las 16:00 horas en la Plaza Independencia. La jornada de protesta se replica en las principales plazas de todo el país en un contexto de profunda conmoción social, impulsado por los recientes y brutales femicidios de Agostina Vega en Córdoba, Dulce María Candia en Misiones y Noelia Carolina Romero en Temperley.
En el marco de esta fecha clave, la organización feminista Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) difundió su informe estadístico correspondiente al período entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026. Los datos revelan la dramática persistencia de la violencia de género: en menos de seis meses, Argentina ya registra 105 muertes violentas de mujeres, travestis y trans, sosteniendo una nefasta constante de un crimen cada 35 horas.
Las estadísticas del horror (Enero – Mayo 2026)
El relevamiento nacional detalla la tipificación de los 105 casos fatales y expone el desamparo institucional que sufrieron muchas de las víctimas antes de ser asesinadas:
| Condición de la Víctima | Porcentaje | Herramientas de Protección | Porcentaje |
| Había denunciado al agresor | 75% | El hogar como el lugar más inseguro | 67% |
| Tenía orden de restricción | 19% | Femicidas del círculo íntimo (Pareja/Ex/Familiar) | 60% |
| Disponía de botón antipánico | 12% | Víctimas que eran madres (73 huérfanos) | 40% |
Intentos de femicidio: Más allá de las vidas truncadas, el observatorio registró un universo de 420 intentos de femicidio que no llegaron a consumarse, mientras que otros 14 casos permanecen bajo estricta investigación judicial. Desde la primera marcha en 2015, el país acumula un total de 3.096 femicidios.
Radiografía de las víctimas y modalidades
La edad promedio de las víctimas durante este año se ubicó en los 39 años. Sin embargo, los extremos etarios muestran la vulnerabilidad del universo afectado: 10 de las víctimas eran niñas o adolescentes menores de 18 años (como el caso de Agostina Vega, de 14), 10 eran adultas mayores de 60 años y al menos una de las mujeres se encontraba embarazada al momento del ataque. Además, el 7% de ellas permaneció en condición de desaparecida antes del hallazgo de sus cuerpos.
En cuanto a la modalidad empleada por los femicidas, las armas de fuego lideran los mecanismos de muerte con un 32%, seguidas por las armas blancas (24%), los mecanismos de asfixia (13%), ensañamiento por golpes (11%) y otros métodos (7%).
El perfil de los agresores: convivencia y uniformes
El informe de Mumalá vuelve a derribar el mito del «atacante desconocido». Además de que el 60% pertenecía al círculo íntimo de la víctima, el 32% convivía con ella al momento del crimen. Un dato que enciende alarmas en las fuerzas de seguridad es que el 6% de los femicidas era miembro activo de una fuerza policial o de seguridad.
Respecto al comportamiento posterior al crimen, el 32% de los asesinos se dio a la fuga (un 18% del total general continúa prófugo de la Justicia tucumana y nacional), el 16% se suicidó inmediatamente tras el hecho y un 9% intentó quitarse la vida sin éxito. Finalmente, se constató que el 10% de los agresores ya contaba con antecedentes penales previos por violencia u otros delitos.
