Nayla no logró sobrevivir a las graves heridas y falleció en el Hospital de Niños. El pasado martes, la motocicleta en la que viajaba junto a su mamá, Silvana Molina (28), cayó debajo del acoplado de un camión. Conmoción y pedidos de control en el este tucumano.
Una profunda tristeza y consternación atraviesa por estas horas a la comunidad de Colombres y a todo el este tucumano. En las últimas horas se confirmó el fallecimiento de Nayla, la niña de 12 años que se encontraba internada en estado crítico en el Hospital de Niños de la capital tras protagonizar un violento siniestro vial el pasado martes por la tarde. Con el deceso de la menor, el accidente se transformó en una tragedia familiar total, ya que su madre también perdió la vida a causa del mismo hecho.
El trágico episodio ocurrió cuando la adolescente se desplazaba como acompañante en una motocicleta conducida por su mamá, Silvana Moira Molina, de 28 años. Por razones que la Justicia Penal todavía se encuentra investigando, el rodado menor realizó una maniobra que terminó con ambas ocupantes cayendo directamente debajo del acoplado de un camión cañero que circulaba por la zona.
Dos muertes en menos de 48 horas
El impacto contra el vehículo de gran porte tuvo consecuencias fulminantes. La madre de la niña sufrió heridas de extrema gravedad y falleció a las pocas horas del siniestro, convirtiéndose en la primera víctima fatal de la tragedia.
Nayla, por su parte, fue trasladada de urgencia al nosocomio capitalino, donde quedó alojada en la unidad de cuidados intensivos. Pese a las cadenas de oración que multiplicaron los vecinos y a los esfuerzos desesperados del cuerpo médico por estabilizar su cuadro, las autoridades del hospital confirmaron su deceso debido a las lesiones irreversibles sufridas.
La pérdida de la joven madre y su pequeña hija provocó una fuerte repercusión social. En medio de las muestras de dolor y el acompañamiento a los familiares en el duelo, los habitantes de Colombres renovaron a través de las redes sociales las exigencias para reforzar de manera urgente los controles viales en la región, apuntando especialmente a la circulación y seguridad de los transportes pesados durante la actual temporada de molienda y zafra. Las actuaciones correspondientes quedaron a cargo de las unidades fiscales de turno para determinar las responsabilidades mecánicas y humanas del hecho.
