Se trata de Carlos Nieva, imputado por 25 hechos de amenazas y desobediencia judicial cometidos en apenas tres meses. En el último ataque, ocurrido el domingo pasado, se trepó al capot de la camioneta de la víctima para evitar que escapara.
La alarmante escalada de hostigamiento y desobediencia que venía sufriendo una vecina de la ciudad de Concepción sumó un capítulo judicial decisivo. En una audiencia celebrada este viernes, la Justicia de la provincia dictó la prisión preventiva para Carlos Luciano Nieva (34), el remisero que arrastraba denuncias previas por violar sistemáticamente la restricción de acercamiento y acosar a su expareja. La resolución llegó tras un último y cinematográfico ataque en plena vía pública que obligó a una intervención de urgencia de los fiscales del sur tucumano.
La Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual I del Centro Judicial Concepción, conducida por Jorge Echayde y representada por el auxiliar Fernando Sale, formalizó cargos contra el acusado por la impactante suma de 25 hechos delictivos perpetrados entre el 3 de febrero y el 24 de mayo de este año. La calificación legal provisoria incluye amenazas simples, amenazas coactivas y reiteradas desobediencias judiciales, todas cometidas en perjuicio de su expareja y de su entorno íntimo (hermana, prima y amigas).
Un raid de amenazas y persecución extrema
La fiscalía detalló la metodología utilizada por el imputado, quien recurría al uso de numerosos chips telefónicos para cambiar constantemente de línea, amedrentar a la víctima y burlar el rastreo tecnológico. Entre el material probatorio se destacan audios y videos con un altísimo nivel de violencia donde Nieva profería frases brutales como: “Te voy a hacer p… donde te vea”, “Te mato y me mato, hoy hay una tragedia” o “Vos vas a terminar en un cajón”.
El hecho definitivo que desencadenó su detención ocurrió el pasado domingo 24 de mayo a las 3:00 de la mañana. Nieva emboscó a la víctima mientras salía de un domicilio en calle San Martín al 2500 junto a sus allegadas. Presas del pánico, las jóvenes subieron a la camioneta familiar para huir, momento en el que el imputado comenzó a golpear el rodado con los puños.
Escena de terror en el sur: Fuera de sí, el agresor se trepó al capot del vehículo en movimiento para impedir la marcha de las mujeres. La camioneta avanzó en esa condición a lo largo de una cuadra hasta que la intervención de varios transeúntes obligó al atacante a deponer su actitud.
Un mes tras las rejas
Durante la audiencia, la fiscalía solicitó seis meses de prisión preventiva argumentando el nulo apego del imputado a las normativas vigentes (tenía una prohibición de acercamiento dictada el 10 de febrero) y el riesgo latente de que utilizara su libertad para amedrentar a los testigos o entorpecer las pericias que se realizarán sobre su celular mediante el sistema UFED. Por su parte, los peritos médicos forenses confirmaron que Nieva comprende la criminalidad de sus actos.
A pesar de que la defensa técnica solicitó un arresto domiciliario en la vivienda de sus padres, el magistrado interviniente consideró que las medidas de menor intensidad resultaban totalmente insuficientes para garantizar la seguridad de la víctima. El juez dispuso que el imputado permanezca alojado bajo prisión preventiva efectiva por el término de un mes por los riesgos de fuga y de obstaculización del proceso.
