Héctor Viñuales, titular de la Federación Económica, advirtió que las familias tucumanas utilizan la tarjeta de crédito principalmente para comprar comida. La morosidad en plásticos regionales ya supera el 20%.
El diagnóstico de la Federación Económica de Tucumán (FET) sobre la situación comercial de la provincia es sombrío. Según su presidente, Héctor Viñuales, la caída del consumo en Tucumán oscila entre el 12% y el 18% interanual, cifras que contrastan drásticamente con el 3,2% de baja que registra la media nacional según CAME. «Estamos comparando contra un año que ya era malo», sentenció el dirigente.
Lo más preocupante radica en el cambio de hábitos de los consumidores locales. La pérdida de poder adquisitivo ha empujado a los asalariados a un ciclo de endeudamiento constante: el uso de la tarjeta de crédito se ha desplazado de los bienes durables a los elementos de primera necesidad. «La gente paga el resumen solo para recuperar margen y volver a comprar comida», explicó Viñuales, detallando que esta dinámica ha disparado la morosidad por encima del 20% en tarjetas regionales.
Reconversión y locales vacíos
El panorama en el centro tucumano también muestra signos de crisis, con un 7% a 8% de locales cerrados. Sin embargo, Viñuales aclaró que no se trata solo de cierres definitivos, sino de una reconversión forzada: muchos comercios abandonan los locales a la calle para mudarse a formatos de showroom o fortalecer sus ventas digitales para reducir costos fijos.
Pese al escenario adverso, desde la FET destacan la resiliencia de los comerciantes que buscan alternativas para no bajar las persianas. No obstante, el norte argentino sigue siendo la zona más golpeada por la recesión, con indicadores de consumo que no logran encontrar un piso frente a la inflación y el estancamiento de los ingresos.
