Rompió el silencio la víctima que logró escapar con vida de la casa de Claudio Barrelier un año atrás. Detalles de un modus operandi idéntico y duras críticas a la Justicia por haber liberado al sospechoso tras pagar una fianza.
El brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Córdoba, sumó una prueba testimonial de un valor sociológico y judicial incalculable. Por primera vez de manera pública, la joven que había denunciado al único detenido, Claudio Barrelier, en mayo de 2025, rompió el silencio y dio detalles escalofriantes sobre cómo fue el ataque que sufrió en la mismísima vivienda donde hoy se concentra la investigación del crimen. Su relato expone un patrón de conducta criminal idéntico y enciende las alarmas sobre el accionar judicial previo.
En diálogo con Cadena 3, la denunciante —cuya identidad se preserva y su voz fue distorsionada— relató el calvario que vivió cuando tenía 20 años. Explicó que tras ingresar engañada a la propiedad del acusado, este cerró la puerta con llave, exhibió una pistola y comenzó a interrogarla de forma intimidante sobre quién conocía su ubicación real en ese momento.
Secuestro, precintos y una fuga milagrosa
El testimonio detalla paso a paso la antesala de lo que pudo ser otra tragedia:
- Privación de la libertad: Barrelier le confiscó el teléfono celular y la obligó a encerrarse en una habitación.
- Exigencia de desnudez: Le ordenó quitarse la ropa bajo el confuso pretexto de que «otras personas que traerían dinero debían verla bien».
- Inmovilización total: Utilizando un cuchillo para cortar los rollos, la atacó con cinta adhesiva. “Me ata los pies, me ata las manos y me tapa la boca con cinta”, recordó entre lágrimas.
La joven logró salvar su vida gracias a un defecto en las ataduras de sus extremidades inferiores. En un descuido del agresor, consiguió zafarse y corrió hacia la calle totalmente descalza y vistiendo únicamente su ropa interior. Un grupo de jóvenes la auxilió en la vía pública, le proveyó vestimenta de emergencia y dio inmediato aviso a la Policía.
Una fianza de 5 millones de pesos y la impunidad
A pesar de la gravedad de la denuncia de 2025, las pertenencias de la víctima encontradas por la Policía dentro del domicilio (calzas, buzo y zapatillas) y el traslado de la joven al Polo de la Mujer, el imputado logró recuperar la libertad apenas 20 días después de su arresto, tras abonar una fianza de 5 millones de pesos.
La testigo clave criticó con dureza el desamparo institucional que sufrió tras su escape. Aseguró que la Justicia jamás le notificó la liberación del agresor y que la causa quedó virtualmente paralizada luego de que le retuvieran su propio teléfono celular para peritajes.
El dolor por Agostina: Al enterarse del hallazgo del cuerpo de la adolescente de 14 años en el mismo inmueble, la conmoción fue total. “Podría haber sido yo. Ella no tuvo la misma suerte que tuve yo en salir. No voy a mentir que ahora tengo miedo, pero si hablo es porque quiero que se haga justicia por esa nena”, concluyó con profunda angustia.
