El informe preliminar reveló que la adolescente de 14 años sufrió una muerte por asfixia mecánica y que luego fue desmembrada. El único detenido, Claudio Barrelier, fue imputado por femicidio y permanece bajo estricta vigilancia psiquiátrica.
La investigación por el brutal crimen de Agostina Vega, la menor de 14 años que mantuvo en vilo a la provincia de Córdoba, sumó sus primeros y escalofriantes resultados forenses. El informe preliminar de la autopsia determinó que la adolescente perdió la vida a causa de una asfixia mecánica y confirmó que fue desmembrada de forma post-mortem. Estos hallazgos robustecen la hipótesis de un «crimen silencioso» planificado por el agresor para no alertar a los vecinos del barrio Cofico de la capital cordobesa.
Respecto a los móviles del ataque, las fuentes con acceso al expediente judicial revelaron la existencia de «posibles signos de abuso sexual». Sin embargo, debido al avanzado estado de descomposición en el que se halló el cadáver casi una semana después del hecho, los peritos médicos no pudieron lanzar una conclusión definitiva. La clave científica residirá ahora en los estudios anatomopatológicos y los exámenes toxicológicos complementarios, cuyos resultados finales demorarán varios días y buscarán establecer, además, si la menor fue drogada para ser indefensa.
Data de muerte e imputación agravada
Los forenses consiguieron reconstruir con precisión la ventana horaria en la que se produjo el deceso de la víctima:
- Marco temporal: Entre las 23:00 del sábado 23 y las 5:00 del domingo 24 de mayo.
- Margen policial: Esto demuestra que Agostina fue asesinada al menos cuatro horas antes de que su familia lograra radicar la denuncia formal por desaparición ante la Policía de Córdoba.
Pabellón psiquiátrico: El único acusado y dueño de la vivienda, Claudio Barrelier, fue formalmente imputado por el delito de femicidio. Tras manifestar reiteradas intenciones de quitarse la vida luego del hallazgo del cuerpo, las autoridades ordenaron su traslado y alojamiento en un pabellón de salud mental dentro del penal de Bouwer.
El fiscal de la causa, Raúl Garzón, sostiene la firme sospecha de que Barrelier actuó en absoluta soledad dentro del domicilio. De confirmarse la presencia de estupefacientes en el cuerpo de la adolescente o el ataque sexual previo a través de las muestras de laboratorio, la calificación legal en contra del imputado sumará nuevos e inapelables agravantes que lo condenarían a la pena de prisión perpetua.
