El Ministerio de Salud Pública impulsa un programa de contención y escucha activa en establecimientos educativos. La iniciativa busca derribar estigmas, capacitar en la detección de señales de alerta y fortalecer el vínculo entre los equipos de salud y los estudiantes.
Con el objetivo de transformar los entornos escolares en espacios de cuidado y salud mental, el Ministerio de Salud Pública de la provincia presentó el proyecto “Lazos a la Vida”. La primera jornada de este programa se llevó a cabo en la Escuela Secundaria Dr. Mariano Moreno, marcando el inicio de una serie de intervenciones que se replicarán en diferentes instituciones durante todo el ciclo lectivo.
Herramientas para la prevención
La iniciativa, articulada por el Programa Provincial de Adolescencia y el Caps San Francisco Solano, propone un abordaje integral que va más allá de la teoría:
- Derribar mitos: Mediante dinámicas grupales, se trabaja sobre las falsas creencias en torno a la salud mental para eliminar prejuicios.
- Escucha sin juicio: Los equipos técnicos hicieron especial hincapié en que el diálogo abierto es el pilar fundamental para detectar situaciones de riesgo a tiempo.
- Detección temprana: Los talleres brindan herramientas específicas para que los adolescentes aprendan a identificar señales de alerta y, sobre todo, para que sepan cómo y dónde pedir ayuda ante situaciones de sufrimiento emocional o aislamiento.
Un trabajo articulado
La doctora Florencia Avellaneda, referente del Programa Provincial de Adolescencia, destacó que el éxito de estas políticas radica en el trabajo territorial. “La idea es que los equipos se sumen a los Proyectos Locales Participativos, generando un impacto real y fortaleciendo los lazos entre los agentes sanitarios y la comunidad educativa”, señaló.
Desde el Ministerio subrayaron que la salud mental no es una tarea aislada, sino un compromiso que requiere la articulación permanente entre el sistema de salud y las escuelas. Este esfuerzo coordinado permite acercar los recursos profesionales a los lugares donde los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo, garantizando un acompañamiento más fluido y cercano.
El programa, que cuenta con el apoyo del Ejecutivo provincial, continuará recorriendo las escuelas durante los próximos meses, consolidando redes de apoyo fundamentales para el bienestar integral de la juventud tucumana.
