El «Santo» se impuso con autoridad ante su gente con goles de Carabajal, Álvaro Veliez y Luca Arfaras. El equipo de Alejandro Orfila liquidó el pleito en una primera mitad brillante y se acomoda en el campeonato de la Primera Nacional.
San Martín de Tucumán tuvo una noche soñada en La Ciudadela. Con un despliegue de fútbol ofensivo y contundencia, el equipo tucumano superó sin atenuantes a Almagro por 3 a 0, demostrando por qué es uno de los animadores del torneo.
Una primera mitad letal
Desde el pitazo inicial, el conjunto local salió a imponer condiciones. El dominio tucumano se tradujo rápidamente en el marcador: a los 18 minutos, Carabajal rompió el cero y desató la fiesta en las tribunas. Lejos de conformarse, San Martín mantuvo la presión y, antes de irse al descanso, sentenció la historia con dos golpes letales: Álvaro Veliez aumentó la cuenta a los 37 minutos y poco después Luca Arfaras estiró la diferencia a 3-0.
Control y tranquilidad
En el segundo tiempo, el equipo de Alejandro Orfila manejó los hilos del encuentro con inteligencia. Aunque el partido sufrió una breve interrupción por el lanzamiento de bengalas, la tónica no se modificó. Almagro nunca encontró las respuestas futbolísticas para vulnerar el arco local, y el «Santo» administró la ventaja sin sobresaltos.
Este triunfo es vital para el elenco tucumano, no solo por los tres puntos sumados, sino por la solidez y la confianza que el equipo mostró en todas sus líneas. San Martín sigue firme en su objetivo y regaló a su gente una noche de fútbol que refuerza la ilusión de cara a los próximos desafíos del campeonato.
