Una investigación reveló el auge de la donación de esperma sin regulación en plataformas digitales. Mediante el uso de sitios web y grupos de Facebook, hombres ofrecen muestras sin controles médicos, exponiendo a mujeres vulnerables a riesgos de seguridad y salud.
La imposibilidad de acceder a tratamientos de fertilidad autorizados por costos elevados o requisitos estrictos ha empujado a muchas mujeres hacia un mercado negro en auge. A través de internet, se ha consolidado un circuito no regulado donde la desesperación por la maternidad se convierte en el blanco de individuos que operan sin ningún tipo de control sanitario ni legal.
El peligro detrás del «catálogo online»
La investigación —que incluyó la compra de una muestra enviada por correo en condiciones precarias— puso en evidencia la falta de escrúpulos de ciertos donantes. En muchos casos, los perfiles funcionan como un catálogo de Tinder donde se puede filtrar por características físicas, pero que carecen de las pruebas médicas básicas que garantizan la salud del receptor.
Los riesgos reportados son múltiples:
- Ausencia de controles sanitarios: Muestras enviadas sin cadena de frío adecuada y sin análisis de enfermedades de transmisión sexual.
- Coerción sexual: Muchos donantes insisten en la «inseminación natural» (relaciones sexuales) como opción más económica o efectiva, una táctica que especialistas denuncian como una forma de coacción hacia mujeres en posición vulnerable.
- Vínculos legales inseguros: Los contratos privados firmados entre partes carecen de validez legal, dejando a las familias en una situación de indefensión ante futuros reclamos de patria potestad.
La postura de las autoridades
En el Reino Unido, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA) ha sido tajante: el procesamiento, almacenamiento y distribución de gametos fuera de una clínica autorizada es un delito grave. Sin embargo, el fenómeno es difícil de erradicar. Los grupos en redes sociales, algunos con miles de miembros, se multiplican y, ante el cierre de uno, los participantes migran rápidamente hacia nuevas plataformas.
Desde la HFEA, señalan que las empresas tecnológicas como Meta tienen una responsabilidad directa al «facilitar la violación de la ley» al permitir la proliferación de estos grupos. Por su parte, la policía advierte que esta modalidad no solo pone en peligro la salud física, sino que permite que delincuentes con antecedentes penales encuentren a sus víctimas bajo la fachada de «donantes».
La vulnerabilidad como factor clave
Para muchas parejas, recurrir a estos métodos es el último recurso tras años de búsqueda. La falta de acceso a programas públicos de salud reproductiva crea un vacío que hoy es ocupado por este mercado peligroso. Aunque existen casos de familias que han logrado concebir a través de donantes transparentes y responsables, el riesgo sigue siendo inmenso. Las autoridades recomiendan enfáticamente evitar cualquier contacto fuera de las clínicas autorizadas y denunciar ante la policía cualquier situación de presión o sospecha de explotación.
